Sin lugar a dudas, muchas son las ocasiones en las que
comenzamos con la mejor de las disposiciones y por aquellos inconvenientes que
están fuera de nuestro alcance, se alargan, posponen, retrasan y efectivamente
afectan lo que estaba cronométricamente perfecto para cumplirse a cabalidad.
Como esos son aspectos que lamentablemente podemos controlar, lo que queda es
aceptar para evitar decaer. Encontrarnos sumidos en depresión es tan fácil,
sólo basta que se vean afectados los esfuerzos planteados y que lamentablemente
tus dependientes te coloquen todo patas arriba. No siempre canalizamos las
emociones fríamente, somos muy emocionales y tendemos a responder muchas veces,
bastante encolerizados, pero así no se logra nada, más bien, nos ponemos más
predispuestos a sentirnos constantemente fracasados, perdedores, incapaces de
llevar a cabo y realidad alguna de nuestras metas, así pensando en retrospectiva,
que ha influenciado en no llegar a un final satisfactorio? A veces esos
contratiempos nos llamarán con cariño Mamá o Papá, nos restarán tiempo por ser víctimas
de algún proceso viral y vale mencionar que existirán procesos clínicos que realizar
constante y consecuentemente... pero que se puede hacer allí? Respirar hondo y
seguir a pesar de que nuestras metas tengan que congelarse un instante o sufrir
un injusto revés. Mientras se tenga Vida, se podrá seguir siempre hacia
adelante, un día después, un mes, un año, pero llegará, nunca hay que dejar de
seguir encaminados, lo digo por experiencia propia. Vida, sin ella no podremos
lograr absolutamente nada, esforzarnos un poco más, a pesar de hacerlo a veces
no alcanzaremos el propósito, pero hay que seguir con paso firme, que el
próximo intento se obtendrá esa recompensa. Hay etapas que no podremos evitar,
llorar, gritar, exasperarse y a pesar de obtener una calma momentánea, es mejor
que aguantar y callar porque así no seremos injustos y sobretodo no perderemos el control y la compostura. No nos dejemos dominar por la peor parte de nuestro carácter
y emociones que siempre tratamos de guardar bajo llaves, autocontrolarse es un
trabajo constante y exhaustivo que necesita muchísimo de nuestro esfuerzo, y
una vez medio logrado, ayudaré sorpresivamente en esos momentos que podríamos
ser más devastadores que un volcán en una isla paradisiaca inundada de
turistas.
Perder una Batalla, no es Perder la Guerra!!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario