viernes, 7 de febrero de 2014

Trabas

   Sin lugar a dudas, muchas son las ocasiones en las que comenzamos con la mejor de las disposiciones y por aquellos inconvenientes que están fuera de nuestro alcance, se alargan, posponen, retrasan y efectivamente afectan lo que estaba cronométricamente perfecto para cumplirse a cabalidad. Como esos son aspectos que lamentablemente podemos controlar, lo que queda es aceptar para evitar decaer. Encontrarnos sumidos en depresión es tan fácil, sólo basta que se vean afectados los esfuerzos planteados y que lamentablemente tus dependientes te coloquen todo patas arriba. No siempre canalizamos las emociones fríamente, somos muy emocionales y tendemos a responder muchas veces, bastante encolerizados, pero así no se logra nada, más bien, nos ponemos más predispuestos a sentirnos constantemente fracasados, perdedores, incapaces de llevar a cabo y realidad alguna de nuestras metas, así pensando en retrospectiva, que ha influenciado en no llegar a un final satisfactorio? A veces esos contratiempos nos llamarán con cariño Mamá o Papá, nos restarán tiempo por ser víctimas de algún proceso viral y vale mencionar que existirán procesos clínicos que realizar constante y consecuentemente... pero que se puede hacer allí? Respirar hondo y seguir a pesar de que nuestras metas tengan que congelarse un instante o sufrir un injusto revés. Mientras se tenga Vida, se podrá seguir siempre hacia adelante, un día después, un mes, un año, pero llegará, nunca hay que dejar de seguir encaminados, lo digo por experiencia propia. Vida, sin ella no podremos lograr absolutamente nada, esforzarnos un poco más, a pesar de hacerlo a veces no alcanzaremos el propósito, pero hay que seguir con paso firme, que el próximo intento se obtendrá esa recompensa. Hay etapas que no podremos evitar, llorar, gritar, exasperarse y a pesar de obtener una calma momentánea, es mejor que aguantar y callar porque así no seremos injustos y sobretodo no perderemos el control y la compostura. No nos dejemos dominar por la peor parte de nuestro carácter y emociones que siempre tratamos de guardar bajo llaves, autocontrolarse es un trabajo constante y exhaustivo que necesita muchísimo de nuestro esfuerzo, y una vez medio logrado, ayudaré sorpresivamente en esos momentos que podríamos ser más devastadores que un volcán en una isla paradisiaca inundada de turistas.

   Perder una Batalla, no es Perder la Guerra!!


No hay comentarios.:

Publicar un comentario